viernes, 3 de febrero de 2012

UN FIEL TINTÍN

Hollywood se ha puesto manos a la obra para llevar a cabo un proyecto sobre Tintín, no diré a la altura de los comics de Hergé (sería una exageración), pero sí  de gran calidad. Los culpables son Spielberg  y Peter Jackson.
 La película es un espectáculo visual;  a través de la técnica de capture motion, uno no sabe si el mérito es de  Jamie Bell (Tintín) , Daniel Craig (Sakharine)  o  de la tecnología, pero lo cierto es que resultan realmente bellos y estéticos, tanto los movimientos como la atmósfera, a camino entre la realidad y el dibujo.
 La historia, responde a la idea de película de aventuras que tengo en la cabeza, y que selló a sangre y fuego Indiana Jones. El dinamismo narrativo, los personajes no salen de un problema cuando ya se están metiendo en otro, los pequeños toques de humor de Hernández y Fernández,  así como la caprichosa fidelidad para con los cómics hacen de esta película una obra maestra del entretenimiento. Tintín y el Secreto del Unicornio cumple las expectativas,  mantiene la esencia  y deja un final abierto (de lo que parece que será una trilogía) para quien le sepa a poco, pero aún así, que nadie se confunda, no sabe, ni huele ni sustituye a las viñetas.
 Esta pieza acercará  Tíntin a generaciones recientes que lo desconocían, manteniendo la magia y lo más importante, sin destruir el recuerdo de los que crecimos disfrutando con las intrigas de este intrépido reportero.
 En último lugar, no puedo cerrar esta crítica sin animar a todos los amantes del cine  a paladear el Festival Cineuropa  durante todo este mes de noviembre.

UNA DE CRISIS

 El  primero de los reclamos es  un reparto que da vértigo (Kevin Spacey, Paul Bettany, Jeremy Irons, Zachary Quinto, Penn Badgley, Simon Baker, Demi Moore y Stanley Tucci), el segundo una historia muy reciente y atractiva, más bien una pesadilla, de la cual todavía padecemos y seguiremos padeciendo las consecuencias.
 Margin Call, es una película, seria, sobria , inteligente, seca, lúcida, realista y disfrutable sobre las 24 horas previas al estallido de la crisis en 2008, escenificada en los despachos  de un banco de inversiones en los que se toman decisiones que tienen implicaciones morales y económicas  para minimizar los efectos negativos, en función de sus intereses,  del desastre que predice uno de sus empleados.
 La película, responde a la frase de "justa y necesaria". Estoy seguro de que es mejorable en más de un sentido, y que vendrán  algunos filmes mejores sobre este tema; no obstante es un buen estreno para este director debutante (J.C. Chandor) y un presupuesto "humilde", en torno a los 3 millones de dólares, en comparación con las superproducciones hollywoodienses.  Con buenos diálogos,  transmite un fiel reflejo del mundo financiero y sus tiburones, así como también retrata de maravilla la sensación de angustia y cierto malestar propia de los momentos trascendentes;  entre los peros las excesivas vueltas que dan sobre  lo mismo  y lo farragoso e incomprensible que puede llegar a ser la economía para quienes no estamos versados en el tema.
 Como película, la suma no es superior a cada una de sus partes por separado, lo cual  molesta ligeramente pero no  quita del todo el buen sabor de boca final gracias a su lograda verosimilitud. Recomiendo a quienes les interesen los entresijos de la crisis, el oscarizado documental Inside Job.

CRAZY & STUPID

Se agradece este intento de Glenn Ficarra y John Requa  al tratar de traernos una comedia romántica que no responde al estereotipo vigente. Lamentablemente no lo consigue, así que mejor que se hubiesen quedado quietos. Lo más positivo que se puede resaltar de la película es que no está recargada de clichés innecesarios y que proporciona más de un momento realmente divertido.
 Al margen de todo esto, volvemos a la basura habitual. Esta historia se basa en el fin del matrimonio, tras 25 años de convivencia,  de Emily Weawer (Julianne Moore) y Cal (Steve Carell) , y la amistad que se forja a partir de ahí con un auténtico seductor (Ryan Gosling), que le enseñará a ser un "hombre".
 El problema de Crazy, Stupid, Love, a pesar de ser mejor que la media,  responde a una crisis en la comedia romántica, que a mi juicio, reside en la falta de originalidad y escaso margen de maniobra que admite el género en sí, la toxicidad de los valores tradicionales que envenenan todas y cada una de estas obras y por la escasa exigencia del espectador, al que le gusta premiar en taquilla  filmes vacíos e insustanciales.
  Destacar al reparto y su avaricia. Son buenos actores, han hecho grandes películas (no incluyo a Steve Carrel en esta afirmación), pero no veo ningún motivo para involucrarse en fregados de esta índole, sino es por el dinero.
  Por último, quiero recomendar una película romántica, graciosa, y dramática, todo en uno, que es lo que paradójicamente buscan las comedias románticas y no consiguen. Lost in traslation.

domingo, 2 de octubre de 2011

LO DE SIEMPRE

Will Gluck, en cuyo currículum figuran Rumores y mentiras y Guerra de cheerleaders (lo cual no es un gran aval) dirige Con derecho a roce, una comedia romántica que busca ser transgresora pero peca de convencional.
   La historia comienza  cuando Jamie (Mila Kunis) convence a Dylan (Justin Timberlake), un editor de mucho talento,  para que acepte un trabajo en Nueva York en una revista de renombre. Tras este punto de partida, se forja una amistad que desemboca en una relación ceñida únicamente al aspecto físico, al margen de los sentimientos. Como era de esperar, todo se complica.
   La película, si bien es cierto que  tiene algún detalle simpático, es material prefabricado. El guión está hecho con un molde,  ya hemos visto esta peli mil veces. Es lo de siempre, se conocen, se gustan, se enfadan, se reconcilian y se quieren; por este orden.  Muy modernito todo con el tema de ser "follamigos", vertiginosa por momentos para después caer en la rutinaria y cansina obsesión de Hollywood  de vivir en el  tópico, para evitarse complicaciones. Mención especial a la rallante banda sonora que acompaña a la película  ¡todo el tiempo a vueltas con la musiquita!.  No defrauda porque no crea expectativas, desde ese punto de vista no es un fracaso, desde cualquier otro, apesta. De todas maneras, la pareja protagonista, lo hace bastante bien, se ve que hay química pero poco más.
   Apta para quinceañeras y enamoradizos, absténganse el resto.

viernes, 23 de septiembre de 2011

EL SÉPTIMO ARTE


Terrence Malick nos trae su quinta película en 40 años, la galardonada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes, la tan deseada   El árbol de la vida. 
  El filme nos habla de las desventuras de una familia en un pequeño pueblo del Estados Unidos de los 50. Concretamente se centra en  Jack (en la edad adulta Sean Penn), el mayor de los hijos y su relación con su madre, tierna y dulce (Jessica Chastain) y su padre (Brad Pitt), severo  e intransigente.  A su vez, en una suerte de juego dicotómico, esta historia se funde con otra paralela sobre el nacimiento del universo y la vida.
 El árbol de la vida es de esas cosas que no deja indiferente a nadie, te gusta o no te gusta, te parece un tostón o te encandila. La película deja poso, recuerda más a  arte, que al cine de entretenimiento, y se agradece. Los minutos transcurren y el filme avanza con la musicalidad propia de los mejores poemas. Malick consigue retratar la relación fraternal en la infancia con una magia tan natural que los que la hayamos vivido nos veremos reflejados y los que no, echarán de menos no haber tenido hermanos. Los primeros treinta y cinco minutos son bellamente confusos, la hora y media restante es conmovedora, habla de la pérdida y el dolor con una lírica trágica. Es cierto, que parece que por momentos la simbiosis de las dos historias no se mantiene, pero finalmente consigue aguantar el tipo.
 En definitiva, las pretensiones filosóficas y existenciales sacian al espectador ávido de densidad artística, no al que busque estar dos horas en "off".

miércoles, 21 de septiembre de 2011

SUPER OCHENTA

J.J. Abrams (guión y dirección) y  Steven Spielberg (producción), se unen para hacer un homenaje a los clásicos del cine ochentero, tratan de recuperar el cine popular con un toque retro, buscando revivir paisajes y sensaciones  casi olvidadas.
   
  La acción transcurre en 1979, en un pequeño pueblo de Ohio en el cual unos jóvenes encabezados por Joe Lamb y Alice Dainard (Joel Courtney y Elle Fanning) son testigos de un choque catastrófico entre una  camioneta y un tren de mercancías mientras rodaban una película en súper 8. A partir de ahí comienzan una serie de desapariciones inexplicables y sucesos extraños, los chicos sospechan que no fue un accidente y el ayudante del sheriff (Kyle Chandler), padre de Joe, tratará de descubrir la verdad.
  
La película funciona  bien, entretiene y por momentos es conmovedora, sobre todo al principio. Goza, a su vez, de una gran producción y tiene ese encanto especial que hace que quieras haber pasado tu infancia en una de esas urbanizaciones  de un pueblo perdido en medio de la inmensidad  yanqui;  lamentablemente va de más a menos. Recuerda a "pelis" como E.T, pero con un toque más light. Lo mejor, sin duda, el reparto, está panda de críos están muy bien caracterizados y resultan realmente creíbles, gozan de una espontaneidad sin límites. Lo peor  es que el filme se va diluyendo  y el guión en cuanto comienza la acción hace aguas, pero sin llegar a hundir el barco.
  
En resumidas cuentas Super 8 es un ejercicio de nostalgia bien orquestado, pero no estamos en los 80.

viernes, 9 de septiembre de 2011

DEL HOMBRE AL MONO

Diez años más tarde del cuestionable y cuestionado remake de Tim Burton, tenemos otra entrega de la saga inspirada en la novela de Pierre Boulle,   iniciada con el clásico de Franklin J. Schaffne (1968), esta vez en forma de precuela.

 Dirigida por Rupert Wyatt, Rick Jaffa y Amanda Silver dieron forma al guión de El origen del Planeta de los Simios.  La acción se centra, en un principio, en Will Rodman (James Franco), un joven  científico de una compañía farmacéutica, que investiga con chimpancés obsesionado por encontrar una cura para el mal de Alzheimer, con la agobiante esperanza de sanar algún día a su padre (John Lithgow). Tras ciertos desencuentros uno de esos primates, al que llaman César ( un espectacular Andy Serkis), desarrolla una inteligencia tan excepcional, que el protagonista decide acogerlo y criarlo en su casa con el fin de mantenerlo a salvo. Le ayudará en esta tarea una primatóloga llamada Caroline (Freida Pinto). De ahí a la revolución.

 Si bien es cierto que está cargada de los clichés propios de una superproducción, ejemplificados  en la mujer florero, el empresario sin escrúpulos  y el malo simplón en la figura del vigilante de un pseudozoo que hace las veces de cárcel para simios; también es cierto que goza de una estupenda realización y combina a la perfección acción con efectos visuales, llegando al clímax en el último cuarto de  película en un ejercicio de violenta espectacularidad.
 Es, al fin y al cabo, cine "palomitero", que nadie espere una obra maestra, no tiene mayor pretensión que el entretenimiento.