miércoles, 22 de febrero de 2012

CINE DE CALIDAD


Me dispuse a ver Drive sin ningún tipo de expectativa, el tráiler hacía presagiar cine de motor con altas dosis de violencia gratuita, nada más lejos de la realidad.

Me encontré, de largo, con una de las películas del año. Es un filme  en el que los diálogos sobran, y los silencios son el marco de fondo de una atmósfera con una estética que atrapa, que a su vez se ve ayudada por un manejo de los aspectos técnicos encomiable; a esta gran combinación hay que añadir una banda sonora hipnótica y un gran trabajo de los actores, que rinden culto al hieratismo más lírico, encarnado sobre todo en la figura del icónico protagonista.

 Es cine negro pausado, con  escenas de violencia bestiales, pero contadas, administradas en su justa medida. La trama es fácil de seguir y no se complica en demasía, el protagonista se ve envuelto, por diversas circunstancias, en una vendetta, acompañada de  una historia de amor, bien traída en este caso, nada empalagosa y que además otorga el dramatismo necesario  para envolver de épica  la cinta.

 Nicolas Winding Refu da en el clavo, la película también tiene sus sombras, por momentos se pierde en el vacío del silencio, pero rápidamente se ve rescatado por la música y esos personajes de rostros tan estoicos. Una buena excusa para pasarse por el cine, no obstante recomiendo verla en versión original, gana enteros.

HAKUNA MATATA


No son malas fechas para dejarse caer   por el cine por  la diversidad de películas  que hay en cartelera. No obstante lo que más presta es El Rey León, que curiosamente no es un estreno.  Obra maestra  reeditada  con el aliciente del 3D, lo que no deja de ser una mera excusa de  una  estrategia  comercial que busca lidiar con la crisis que  afecta a la compañía de animación americana, y  ya de paso infundir un poquito de nostalgia.
  
Para ser cine infantil,  ésta es una historia  de tintes trágicos, armónica y bellamente dura,  que se compensa con momentos divertidos, sobre todo en compañía de Timón y Pumba.  Es una película que luce por concisa (no llega a la hora y media) y atrevida pese  a estar entre los estándares de la factoría  Disney, ya que acerca a los niños a realidades que se antojan crueles  para según que tramo de edad (y que los papis repipis prefieren esconder) y sobre las que  ellos también reflexionan y especulan.

  No conviene olvidar su premiada banda sonora,  que acompaña con acierto el devenir de Simba, desde su destierro involuntario por culpa del usurpador Scar, hasta su vuelta a casa para tratar de recuperar el trono que le fue arrebatado.

  A pesar de las múltiples controversias que generó y genera, por sus supuesto mensaje reaccionario, y por sus dudosa originalidad dado su sospechoso parecido  con un anime de los años 60 (Jungle Taitei), aliento a aquellos que ya la vieron a repetir experiencia y a los que no que se animen. Felices Fiestas.

CINE DE ÉPOCA

La Conspiración es un drama judicial, no al uso, en el que Robert Redford  nos sitúa en el caso contra Mary Surratt (Robyn Wright, sin duda lo mejor de la peli), por su supuesta implicación en el asesinato del presidente de Estados Unidos, Abraham Lincoln, y la defensa ejercida por  Frederick Aiken (James MacAvoy), cuya disparidad ideológica con la acusada y las fuertes contradicciones morales le conducen a una evolución interesante  como personaje a lo largo de los 120 minutos.

La película peca de pretenciosa, y lo paga;  no obstante deja traslucir excesos pretéritos que  tienen su reflejo  en la actualidad, en la que todavía en tiempos convulsos la ley sufre de ceguera en pos de un supuesto bien mayor. Para ser cine, el rigor histórico roza lo perfecto, así como la gran recreación de época, tomándose como siempre las licencias propias del séptimo arte.

 Se agradece que no sea cine comercial hollywoodiense, y que siendo una película sumamente americana ésta no rebose patriotismo yanqui barato, cargado de testosterona e irracionalidad, empero hay escenas como la inicial, con el acto heroico de turno.

A pesar de no ser una mala película, de ser entretenida, e incluso para aquellos que no conozcan los hechos  puede resultar  sorprendente  (aunque tiene un desarrollo previsible), a mi me dejó en una situación emocional neutra, con el  poso de una cinta muy convencional aún sin ser la típica historia de abogados; le falta chispa. 

CINE ENTRE CUATRO PAREDES


  El filme es una adaptación de una obra de teatro de la dramaturga Jasmina Reza. La trama gira en torno a dos matrimonios que tratan de solucionar civilizadamente  una pelea entre sus respectivos hijos. La cosa, por supuesto, se complica.  De forma perfecta y dinámica van apareciendo las diferencias entre los personajes y poco a poco se van deshaciendo las encorsetadas posturas de los padres, hasta que finalmente se dejan dominar por la naturalidad y se olvidan de la falsa moral que rige las relaciones sociales.

  Polanski nos da una lección de cine entre cuatro paredes, sabe a película de las de antes, donde prima el diálogo, con un guión brillante y divertido, y unos actores que lo clavan, sobre todo el crack: Christopher Waltz.

  De principio a fin  nada es lo que parece,  se aprecia en la evolución de los personajes,  y en la relación entre los mismos, con un proceso primeramente conciliador, al que sigue un enfrentamiento entre parejas, llegando a la complicidad con cada uno de los otros miembros del  cuarteto.  Todo eso con un toque de humor brillante, en pequeñas dosis,  sin ser cargante. No quiero olvidarme de otra de las virtudes de la grabación,  su corta duración. Ya saben, lo bueno, si breve, dos veces bueno.

 Sin duda alguna, Un dios Salvaje, es posiblemente la única excusa aceptable  de la cartelera para "latar" a Cineuropa. 

viernes, 3 de febrero de 2012

UN FIEL TINTÍN

Hollywood se ha puesto manos a la obra para llevar a cabo un proyecto sobre Tintín, no diré a la altura de los comics de Hergé (sería una exageración), pero sí  de gran calidad. Los culpables son Spielberg  y Peter Jackson.
 La película es un espectáculo visual;  a través de la técnica de capture motion, uno no sabe si el mérito es de  Jamie Bell (Tintín) , Daniel Craig (Sakharine)  o  de la tecnología, pero lo cierto es que resultan realmente bellos y estéticos, tanto los movimientos como la atmósfera, a camino entre la realidad y el dibujo.
 La historia, responde a la idea de película de aventuras que tengo en la cabeza, y que selló a sangre y fuego Indiana Jones. El dinamismo narrativo, los personajes no salen de un problema cuando ya se están metiendo en otro, los pequeños toques de humor de Hernández y Fernández,  así como la caprichosa fidelidad para con los cómics hacen de esta película una obra maestra del entretenimiento. Tintín y el Secreto del Unicornio cumple las expectativas,  mantiene la esencia  y deja un final abierto (de lo que parece que será una trilogía) para quien le sepa a poco, pero aún así, que nadie se confunda, no sabe, ni huele ni sustituye a las viñetas.
 Esta pieza acercará  Tíntin a generaciones recientes que lo desconocían, manteniendo la magia y lo más importante, sin destruir el recuerdo de los que crecimos disfrutando con las intrigas de este intrépido reportero.
 En último lugar, no puedo cerrar esta crítica sin animar a todos los amantes del cine  a paladear el Festival Cineuropa  durante todo este mes de noviembre.

UNA DE CRISIS

 El  primero de los reclamos es  un reparto que da vértigo (Kevin Spacey, Paul Bettany, Jeremy Irons, Zachary Quinto, Penn Badgley, Simon Baker, Demi Moore y Stanley Tucci), el segundo una historia muy reciente y atractiva, más bien una pesadilla, de la cual todavía padecemos y seguiremos padeciendo las consecuencias.
 Margin Call, es una película, seria, sobria , inteligente, seca, lúcida, realista y disfrutable sobre las 24 horas previas al estallido de la crisis en 2008, escenificada en los despachos  de un banco de inversiones en los que se toman decisiones que tienen implicaciones morales y económicas  para minimizar los efectos negativos, en función de sus intereses,  del desastre que predice uno de sus empleados.
 La película, responde a la frase de "justa y necesaria". Estoy seguro de que es mejorable en más de un sentido, y que vendrán  algunos filmes mejores sobre este tema; no obstante es un buen estreno para este director debutante (J.C. Chandor) y un presupuesto "humilde", en torno a los 3 millones de dólares, en comparación con las superproducciones hollywoodienses.  Con buenos diálogos,  transmite un fiel reflejo del mundo financiero y sus tiburones, así como también retrata de maravilla la sensación de angustia y cierto malestar propia de los momentos trascendentes;  entre los peros las excesivas vueltas que dan sobre  lo mismo  y lo farragoso e incomprensible que puede llegar a ser la economía para quienes no estamos versados en el tema.
 Como película, la suma no es superior a cada una de sus partes por separado, lo cual  molesta ligeramente pero no  quita del todo el buen sabor de boca final gracias a su lograda verosimilitud. Recomiendo a quienes les interesen los entresijos de la crisis, el oscarizado documental Inside Job.

CRAZY & STUPID

Se agradece este intento de Glenn Ficarra John Requa  al tratar de traernos una comedia romántica que no responde al estereotipo vigente. Lamentablemente no lo consigue, así que mejor que se hubiesen quedado quietos. Lo más positivo que se puede resaltar de la película es que no está recargada de clichés innecesarios y que proporciona más de un momento realmente divertido.
 Al margen de todo esto, volvemos a la basura habitual. Esta historia se basa en el fin del matrimonio, tras 25 años de convivencia,  de Emily Weawer (Julianne Moore) y Cal (Steve Carell) , y la amistad que se forja a partir de ahí con un auténtico seductor (Ryan Gosling), que le enseñará a ser un "hombre".
 El problema de Crazy, Stupid, Love, a pesar de ser mejor que la media,  responde a una crisis en la comedia romántica, que a mi juicio, reside en la falta de originalidad y escaso margen de maniobra que admite el género en sí, la toxicidad de los valores tradicionales que envenenan todas y cada una de estas obras y por la escasa exigencia del espectador, al que le gusta premiar en taquilla  filmes vacíos e insustanciales.
  Destacar al reparto y su avaricia. Son buenos actores, han hecho grandes películas (no incluyo a Steve Carrel en esta afirmación), pero no veo ningún motivo para involucrarse en fregados de esta índole, sino es por el dinero.
  Por último, quiero recomendar una película romántica, graciosa, y dramática, todo en uno, que es lo que paradójicamente buscan las comedias románticas y no consiguen. Lost in traslation.